El perchero y el sillón. Reflexión sobre el rigor de la ley

Una vez me pareció escuchar a un honrado ciudadano que se dirigía así a un policía: «No entiendo sus imprecaciones. El silencio administrativo es positivo; el mosqueo ante la impasibilidad de un funcionario es negativo. Los signos contrarios se atraen. Por eso chocó mi cabeza contra la nariz del señor de tráfico». Luego me fijé…

Cómo vencer los celos y, sobre todo, la infidelidad

Siempre la amó hasta el punto de aceptar sus defectos. Sobre todo aquel de enamorarse cada cierto tiempo de otra persona. Sabía que si quería estar con ella tenía que encontrar la manera de superar el inconveniente, cosa que logró gracias a su rara habilidad de cambiarse por la persona de la que se enamoraba…

Rutina A

Un señor se levanta temprano, desayuna fruta (qué aburrido), se viste, se desviste y se vuelve a vestir. Sale a la calle, va al banco, saca todo su dinero y lo vende en la plaza cobrando ochenta y cinco céntimos por cada euro. Toma sus ganancias, o sus perdencias, según se mire, y va al…

La tertulia

No es fácil reunir a un grupo de personas en una sala, sobre todo cuando ésta es pequeña, porque la gente está apretujada y protesta. No sé si me entienden… Que si quíteme usted la nariz del codo; que si deje de meterle los dedos en el canalillo a mi señora; que si no es…

Rollo y ostracismo

“Rollo” es una palabra enrollada y gusta a los jóvenes, que dicen, “me va tu rollo”, o “me mola tu rollo”, o “es mi rollo”. Pero “ostracismo” no les gusta y no es su rollo. Y no lo entiendo, porque a mí me encanta y, si fuese emperador romano, me pasaría el día condenando a…