Eustaquio y el destino, y también el desatino.

Hace pocos años un suceso estremeció a los habitantes de un pequeño pueblo sevillano y al único turista que por aquellos entonces rondaba la villa: el suicidio por ahorcamiento de don Eustaquio. Durante las semanas que siguieron al hecho, volaron los comentarios y conjeturas sobre las posibles causas del suicidio. Se dijo de todo: que…

Anuncio publicitario

El perchero y el sillón. Reflexión sobre el rigor de la ley

Una vez me pareció escuchar a un honrado ciudadano que se dirigía así a un policía: «No entiendo sus imprecaciones. El silencio administrativo es positivo; el mosqueo ante la impasibilidad de un funcionario es negativo. Los signos contrarios se atraen. Por eso chocó mi cabeza contra la nariz del señor de tráfico». Luego me fijé…

El aburrimiento diserta entre paréntesis.

Pensaba el Aburrimiento: «Si yo camino camino tranquilo y aburrido, muy aburrido, por esta acera larga y anchísima con mis piernas cortas y mis brazos cortos y mis pies enormes y mis pasos cortos y mi murmullo monorritmo y aburrido, qué aburrido, y sintiendo que) sólo la frase central no debería ir entre paréntesis (porque…

Barrio Santa Cruz. La fugacidad de la ficción

Hay un barrio en Sevilla que se llama como me apellido. En realidad, le falta el guión entre Santa y Cruz, pero eso es una menudencia. A mí me gusta pasear por allí y pensar que es mío, que soy un cacique temido y respetado recorriendo mis dominios. Me pongo mis mejores galas y camino…