Flufi. El arte de despertar cada día siendo alguien diferente

Vivió un loco en mi calle (también murió en mi calle) que se llamaba Pedro, pero al que sus amigos apodaban Flufi porque les daba la erótica gana. Yo no lo llamaba de ninguna manera, por si no existía y en realidad sucedía que saludaba a un trozo de pared o a una papelera de…

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