Pobre raza

Me condujeron mis pasos a la Plaza del Museo; al recordar sólo veo un hombre durmiendo al raso, y la noche, y, como lava, las dispersas luces rojas dando lumbre ocre a las hojas del ficus que me guardaba. Era un árbol centenario; sus hojas se desprendían de su copa, y las seguían mis ojos.…

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